Un parrafo del diario argentino La Nación hace ver una dimensión hasta ahora negada por las autoridades colombianas: que el Estado colombiano auspició a los grupos paramilitares y que altas autoridades de gobierno aparecen involucradas en la parapolítica. Una tesis que agrega a Colombia a la larga lista de otros países de América Latina en que autoridades se permitieron la arbitrariedad de dejar una historia de sufrimiento, violencia y crímenes. Lo que, en el sur del continente, mantendrá a la justicia trabajando por mucho tiempo para responder a los familiares de las víctimas.
Los procesos judiciales en curso en Colombia tienen un importante efecto político que mantiene alerta a la prensa internacional. La justicia penaliza la utilización del Estado por parte de la derecha que propiciaba políticas clandestinas que 1) toleraban crímenes cometidos por las milicias en las regiones consideradas estratégicas así como 2) crímenes cometidos en la competencia por el control y por los aranceles de los corredores de la droga, esta política era también 3) instrumento de violencia y de presión contra la oposición del Polo Democrativo Alternativo liderado por Carlos Gaviria y contra los líderes del sindicalismo.
Queda por ver cómo hará el presidente Álvaro Uribe, para asegurar las condiciones institucionales en crisis, ahora que altas autoridades de su gobierno han sido involucradas por las declaraciones del ex-jefe máximo de los paramilitares. Si esas autoridades utilizaron a los paramilitares para sus políticas - dificilmente es creible que ellas mismas puedan llevar adelante una política de des-paramilitarización.
La situación se vuelve más compleja por la información acerca de decenas de empresas que financiaban a los paramilitares -.
La Buena Noticia, es el testimonio de la persona que logró huir del cautiverio de las FARC - que dice haber visto con vida a Ingrid Betancourt.
El escándalo de la "parapolítica" en Colombia |Uribe, acorralado por la acusación de un paramilitar | Roza al vicepresidente y a un ministro
BOGOTA.- El ex máximo jefe paramilitar de Colombia Salvatore Mancuso relacionó anteayer con su organización criminal de ultraderecha al actual vicepresidente y al ministro de Defensa, en una declaración que tocó el corazón del gobierno de Alvaro Uribe y que afianza la tesis de que el Estado auspició esos grupos.
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